Una investigación sin precedentes
El Catalan Medium Rac1 ha revelado recientemente una serie de documentos que iluminan los aspectos más oscuros de la intervención de la banca privada de Andorra (BPA). Este banco, rodeado de controversia, se convirtió en el objetivo de una operación llamada ‘Operación Cataluña’, promovida por las autoridades españolas con el objetivo de desmantelar la independencia catalán.
Un contexto de manipulación y desinformación
Los ataques de BPA se basaron en afirmaciones infundadas de que argumentaron que los líderes de la independencia eran explicaciones de millones de euros en Andorra para financiar sus acciones. Sin embargo, las pruebas no han mostrado una conexión sustancial entre la independencia y los recursos en el principado, a pesar de que la familia Pujol tenía fondos allí.
La influencia del comisionado Villarjo
El comisionado José Manuel Villarjo desempeñó un papel clave en la creación de esta narrativa, manipulando información y presionando a las autoridades para que actúen contra BPA, mientras ignoran a otros bancos que podrían haber estado involucrados en actividades similares.
Revelaciones no publicadas que cambian el juego
Recientemente, Rac1 ha obtenido acceso a correos electrónicos y notas confidenciales que sugieren que el entonces presidente español, Mariano Rajoy, llegó a un acuerdo con el jefe de gobierno de Andorra, Antoni Martí, para desmantelar el BPA, un banco que no solo era desconocido para las autoridades españolas, sino que tampoco estaba vinculado a las familias tradicionales de Andoran Banking.
Objetivos ocultos de la Operación
La estrategia se centró en abandonar BPA no solo en sospechas sobre Pujol, sino también porque Villarejo temía que el banco escondiera fondos de otros sectores de independencia. Esta intervención fue parte de un plan más amplio para eliminar cualquier amenaza percibida contra la unidad de España.
Las consecuencias y reacciones
Los documentos revelados indican que el gobierno español buscó crear una narración que justificara la intervención del banco, una acción que resultó en el arresto de Joan Pau Miquel, CEO de BPA, que pasó 22 meses en prisión preventiva. Las preguntas sobre la premeditación de la intervención y los detalles de este plan permanecen sin respuesta.
Acusaciones de víctimas
Higini Cierco y Joan Pau Miquel han expresado su indignación por la falta de apoyo y la criminalización que sufrieron. Han declarado que la operación fue diseñada para destruir su reputación sin brindarles la oportunidad de defenderse. Ahora, con la nueva evidencia, consideran tomar medidas legales contra aquellos que orquestaron esta campaña.
Un futuro incierto
Con la posibilidad de presentar nuevas quejas, los ex directores de BPA buscan justicia y una revisión de su caso. Su historia ilustra la complejidad de las relaciones internacionales y las implicaciones de las acciones políticas en el sistema financiero. La lucha por la verdad continúa, y las nuevas revelaciones podrían cambiar el curso de esta controversia.